lunes, 7 de diciembre de 2009

A buscar agua

He cedido. Hoy, porque es hoy y no otro día que cedo ante el blog. Cedo luego que se hiciera y pasara de moda. Cedo luego de pensarlo y re-pensarlo. Hoy no lo pienso, hoy lo hago.

(y pienso por un momento si dejarlo para otro dia al darme cuenta que esta computadora china no tiene acentos, aqui van los que el corrector corrige)

Me hallo entonces ante la incertidumbre de que nombre darle, como resumir en pocas palabras lo que aquí podría escribirse desde este día? siempre he tenido problemas con llamar las cosas, con ponerles nombre. Cuando no se catalogan, el mundo entero cabe en ellas. En cambio al nombrarse parecieran cercenarse y dejar por fuera todo lo que no se nombra. Si es esto, no es aquello. Quisiera pensar que en estos espacios podre ponerme yo, plasmarme yo y lo que siento, pienso, sueno. Quizás para ello seria mejor que nadie me leyese, o al menos creer que nadie me leyese, porque yo cuando soy yo, cuando me permito serlo, cuando me permito escribirlo, no hay una sola idea, ni un solo pensamiento, ni un solo orden, ni un concepto. Es mas bien un cumulo. De aquí y allá, de estos y aquellos. De lo que fue y debiera ser dejado donde quedo. De lo que es y parece que no dura ni un instante y de lo que no ha sido y que solo por nombrarlo puede nunca llegar a ser. Un cumulo de los todos que hay en mi. Yo soy un almacén y aquí vendrá lo que almaceno.

"A buscar agua" es una frase sencilla que contesta una pregunta.

-A donde vas?

-a buscar agua.

Así rezaba el dialogo en la primera y hasta ahora única obra de teatro en la que he estado. Tragica ella, Bernarda y su casa, Lorca y todos nosotros. En un ejercicio, el profesor, Markel, nos pedia escoger un frase al azar del guión, memorizarla, repetirla en la mente hasta hacerla nuestra, entonarla a distintas voces hasta encontrar la voz del personaje.

Debo haber repetido mucho la mía porque hasta ahora cuando debo escoger una frase, escojo esa.

Hoy no fue una excepción.