domingo, 5 de diciembre de 2010

Hoy es Domingo. Desde hace unos momentos disfruto de una muy preciada soledad. Ya me sentía sola antes que todos se fueran, pero el hecho que se haya ido me permite disfrutarla en libertad.

No me molesta estar sola, creo que de una forma u otra, siempre lo estoy. Y aunque comparto con otros, río con otros, sueño y vivo con el mundo que esta afuera, toda mi experiencia y en últimas mi existencia, mi luz y mi sombra se dan sólo dentro de mi. Y tal como son y se sienten, sólo dentro de mi existen.

Este es para mi un ejercicio muy, muy dificil.

Hace unos días vi un colibrí. Yo bajo techo, separados por un ventanal de dos pisos. El colibrí, cogiendo de los pequeños frutos de una palma. El, en apariencia inconciente, de que su sola presencia ante mi, y el incesante ondulear de sus alas, cambiarìan por completo la poca estructura de mi orden.

En el trascurso de mi vida, esto ha sucedido... creo que ésta sería la quinta. Yo lo llamo, 'la conspiración del colibrí' cuando sucede se que viene en camino, pero nunca "qué forma tendrá mi ficción cuando todo se dentenga" (Murakami, The wind up bird chronicles)

Reconozco la posibilidad que el hecho de que yo crea y anticipe que puede suceder ... Creer me hace crear y por ende plenamente responsable de lo creado.

Mi mente es para mi una corte en la que muchos debatimos y negociamos. Estos cambios así son consecuencia de una parte de mi psique que, dejada a la voz que no es escuchada, la que murmulla la respuesta mientras los demás discuten, toma medidas desesperadas.

Se que toda mi realidad es mi completa realización y mucho me cuestiono las formas que logro hacer todo más difícil, pudiendo ser taaan sencillo. O porqué no escuché las sugerencias para seguir pacificamente en un camino que yo y sólo yo había escogido.

Creo es que quiero aprender, porque la verdad es que no se nada. Mi mamá diría que de tanto dar vueltas no llegaré a ningun sitio y que mucho me cuestionará Dios sobre qué realicé con todos los dones que me había otogado.

No hay duda que, irremediablemente, sobrevivo a los abatimientos, es por algo que soy Serpiente*, siempre puedo cambiar de piel. En los surcos que quedan se inscribe toda mi historia. Este proceso duele y pica. Pica muchisismo, pero también tengo la ilusión que se que cuando se vive al pleno llega siempre el momento en que das gracias plenas que lo malo anterior haya sucedido, porque 'mira lo bonita que has quedado' Reluciente...


*kin 185